Poema

Y sigue la mata dando
en esta historia jazzera.
Ania vio una nueva era
cuando fue multiplicando
su sonido. E integrando
las artes en una sola
hizo crecer una ola
muy latinoamericana
que bañó a Dominicana,
y hoy la unidad enarbola.

Luego volvió a su país
y siguió con la tarea
de dar sentido a la idea
de cultivar la raíz
pasada por el tamiz
de los cánones actuales.
Colectó esos materiales
y con talento y trabajo
fue construyendo un legajo
de voces originales.

Para encontrar su sonido,
tomó la música clásica
y también la idiosincrásica,
las juntó y les dio sentido.
Cuando lo tuvo asumido
—como es bastante tenaz—,
quiso lograr algo más:
musicalizar sus sueños
con los ritmos caribeños
y la libertad del jazz.

La libertad, la inclusión,
la interacción de culturas,
las sonoras aventuras,
la innovadora expresión,
la amplitud de la visión,
la creatividad del jazz,
son las cosas que, además,
del tesón y la paciencia
fueron forjando la esencia
de la jazzista Ania Paz.

Luis Barria, El Jazz bajo la manga, Formato Siete, México

https://formato7.com/2019/11/07/la-flor-de-la-candela-ania-paz-ii/